Fue irremediable tu huida
de una realidad de ojos refulgentes.
Siempre fue asi
cuando alguna barca quiere anclar
en mis aguas.
No finjas, ni mientas,
en este soplo de adversidades
-quemante verdad que llevo en la mirada-
cosecha aunque no quiera
de ancestrales gusanos que no alcanzaron
a desprenderse de su crisalida
y convertirse en mariposas.
Tanta blasfemia adosada a la tierra
cuando veo crecer la hierba
de raiz torturada.
Me abriste el costado
con tu semblante extasiado
sin un apice de asombro,
no puedo dormir
con la señal incrustada
de tu infiel estadia.
Tus ardores se multiplican
y vas de flor en flor
seduciendo con tu olor a vainilla.
No te importa el sonambulo amor
que va por los pasillos jadeando
con su lengua llena de nombres
fatigados, anonimos.
Eres un halcon acechante
que vuela de monte en monte
saludando con alas desplegadas,
llevando elogios en su plumaje
y la victoria en el pecho,
vas devorando a tu paso
todo lo que en tu paso acaba...
Malu de lujan

1 comentario:
La tierra castigada por tanta blasfemia se desprende de tus versos.
Un abrazo.
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