viernes, mayo 17, 2013

Esperanza de la Espera

Se reparten los ecos
que los sollozos dejan de caer
convulsionados.
El eje de tus brazos me sostiene
y apoyo mi cabeza en tu regazo
de granito y miel.
En mi residencia brillan las estrellas
y esparcen su titilar insomne,
es apenas otoño
que vincula al invierno
pero estoy en primavera
lejos del luto que decapita
la espuma.
Con el salitre en mi huerto
de amapolas
donde florece el almendro
y los espejos
reflejan el plumaje encantador
de las aves.
Se extingue la soledad
con su abrazo de hierro
y restituye a galope
la ensoñación
que me da su manto suave.
Vuelvo a creer en la flor
que se abre en tu sonrisa
sin anatemas
y tu mirada de niño
llena de sueños.
El cielo abrumado reparte
nubes rosa
la tarde recoge la mitad del bullicio
y ensimismada nuevamente
¡espero!
 
 
Malu de Lujan
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

1 comentario:

Rafael dijo...

Los niños precisan las rosas que tienen en sus pétalos esperanza.
Un abrazo.