Brisa suave de mañana
que mece en su vaivén la vida
trae a mi memoria el pasaje
huésped quieto del pasado
y canta en su canción dolida,
derramado fuego, humo, estrago.
Aunque asolado el corazón
sin victorias, ni derrotas,
sin armas, ni cuño, ni fama,
lleva entre sus venas la esperanza
de alcanzar asidero
amor correspondido eterno
que torna libertad y olvido
e implora esa piedad al cielo
y levanta el ánimo
cayendo los despojos fieros
cual rayo de su aciaga mano
olvidando lamento y daño.
Brisa suave de mañana
en que me viene reflexión
como presagio
me deja calma
latido de humana virtud
ejemplo de piedad serena
que alegra mi faz en la tormenta
torbellino de agua que acrecienta
mi templada suerte.
Malu de Lujan

No hay comentarios:
Publicar un comentario