domingo, agosto 01, 2010

Eclipse



Aún cuando las rosas que vienen a florecer


en mi huerto enciendan su color

y su fragancia traspase la ciénaga

y embriague mi corazón...no te olvidaré

Aún cuando emigren las aves

y su trino sea inmemorial

y batan sus alas dando resplandor

en el adiós de su vuelo...no te olvidaré

Aún cuando mi tristeza

pétalo exague, terrenal, juegue a ratos

en mi horizonte de oceanica serenidad...

no te olvidaré

Aún cuando la furtiva lágrima

sea oráculo de arcilla

que emana raigambre de aguacero

a la sombra que retrocede...

no te olvidaré

Estás predeterminado

a mirar desde tu eclipse a mi luna

mientras cincelo con su lumbre

lo letal de su derrumbre.

Estás colgado a la inclemencia de mi penitencia

y en su escarcha aún resuena

lo infinito de su efluvio.

Navegas en mi espuma de mar ensimismado

en el retardo de mi silencio

en la aguamarina que atisba

la zaga interrogante.

Devoras mi arcoiris sin preámbulos

y expulsas tu abandono

contra mi pesadumbre.

Estamos en el mismo exilio

renunciando al taciturno serpenteo

al rastrojo y la masacre

al humillante ordenamiento que avasalla

a la ruina, al desprecio y el odio

la hondonada y el fuego ancestral.

No hay júbilo mayor que estar unidos

como un eclipse

en la simiente donde arriban pàjaros y flores.




Malu de Lujan



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